La pomada de azufre es un tratamiento efectivo para la sarna, una afección cutánea provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei. En este artículo, exploraremos cómo elaborar esta pomada, sus ingredientes y su eficacia en el tratamiento de esta parasitosis.
Prescripción de la pomada de azufre
Para la elaboración de la pomada, la receta más común incluye un 8 % de azufre precipitado y vaselina filante, cantidad suficiente para hacer un total de 100 g:
- Azufre precipitado, 8 %
- Vaselina filante csp, 100g
A veces, la prescripción de azufre puede ser del 5 % o incluso del 10 %, pero la concentración del 8 % suele ser la más habitual.

La pomada se puede prescribir también como vaselina azufrada al mismo porcentaje del 8 %. Otra expresión muy común puede ser: azufre en vaselina al 8 %.
Diseño de la pomada de azufre
Un aspecto crucial en la elaboración es la adición de lanolina anhidra, que aumenta la penetrabilidad dérmica del producto, permitiendo que el azufre llegue a las capas profundas de la piel donde se localizan los ácaros.
Para evitar la formación de grumos, el azufre debe incorporarse formando una pasta con un 8 % de vaselina líquida. Este paso es fundamental para asegurar la homogeneidad de la pomada.

La fórmula es autoconservable y no requiere adición de conservantes, ya que el azufre tiene propiedades antisépticas que ayudan a prevenir la contaminación del producto.
Desarrollo de la fórmula
El desarrollo de la fórmula final de la pomada de azufre para 100 g sería el siguiente:
- Azufre precipitado, 8 g
- Vaselina líquida, 8 g
- Lanolina anhidra, 15 g
- Vaselina filante csp, 100 g

Forma de elaboración de la fórmula
La elaboración se lleva a cabo en tres pasos:
- Mezclar la vaselina filante y la lanolina anhidra en un mortero, calentando a 30º C.
- En otro mortero, mezclar el azufre con la vaselina líquida hasta formar una pasta homogénea.
- Incorporar gradualmente la mezcla de vaselina y lanolina anterior a la pasta de azufre, batiendo hasta conseguir una mezcla homogénea.

El resultado es una pomada amarillenta, homogénea y libre de grumos, que debe ser envasada en un tubo de aluminio esmaltado o en un tarro adecuado.
Para una efectividad óptima, la pomada debe aplicarse en todo el cuerpo, desde la cara hasta los pies, y puede ser necesario repetir la aplicación tras unos días, según indicaciones médicas.
Debido a las resistencias que están surgiendo frente a otros tratamientos con ivermectina y permetrina, se está volviendo a utilizar la pomada de azufre como una de las opciones clásicas para el tratamiento de la sarna.
Si deseas más información sobre la formulación de esta pomada, puedes consultar mi ficha de formulación: Pomada de Azufre para el tratamiento de la Sarna
Esperamos que esta guía sobre la elaboración de la pomada de azufre te haya sido útil.
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