En este artículo se describe paso a paso cómo diseñar y desarrollar un cremagel antiacné que sirva de base para incorporar activos como clindamicina e ivermectina. Veremos una prescripción a título de ejemplo, la elección de excipientes, las concentraciones recomendadas y la metodología de incorporación para obtener un producto estable, mate y no comedogénico.
Prescripción modelo y objetivo del cremagel antiacné
Imaginemos la siguiente prescripción médica:
- Clindamicina clorhidrato, 1%
- Ivermectina, 0,5%
- Cremagel silicónico csp, 100 g
El objetivo es formular un cremagel antiacné que tenga una textura agradable, deje la piel mate (sin brillos) y no sea comedogénico, además de permitir la correcta incorporación y estabilidad de los activos antimicrobianos y antiinflamatorios prescritos.
Elección del aceite de silicona: ciclometicona pentámera
Para conseguir un acabado mate y no comedogénico utilizamos un aceite de silicona volátil: la ciclometicona pentámera. Este tipo de silicona evapora parcialmente tras su aplicación, dejando una sensación sedosa sin brillo excesivo y sin obstruir los poros, característica esencial en un cremagel antiacné.
Selección del gel y concentraciones recomendadas
El gel elegido debe ser compatible con la adición de ciclometiconas. Un ejemplo práctico y estable es Sepigel 305. Las concentraciones recomendadas en esta formulación son:
- Sepigel 305 al 3%
- Ciclometicona pentámera alrededor del 8%
Metodología: primero se elabora el gel con Sepigel 305 y, una vez elaborado, se incorpora la ciclometicona en pequeñas porciones agitando enérgicamente hasta obtener la textura de cremagel deseada.

Adición de conservantes
Es imprescindible añadir un conservante antimicrobiano adecuado. Una opción práctica es Phenonip XB al 0,6%, que combina fenoxietanol y parabenos de cadena corta, ofreciendo protección frente a contaminación microbiana en formulaciones acuosas o geles.
Incorporación de los activos: clindamicina e ivermectina
La forma de incorporación de los activos condiciona su eficacia y estabilidad:
- Clindamicina clorhidrato 1%: disolver previamente en una pequeña cantidad de agua purificada. Añadir la solución al gel base homogéneamente.
- Ivermectina 0,5%: dispersar previamente en glicerina al 1% y luego incorporar al cremagel, asegurando una dispersión uniforme para evitar aglomerados y facilitar la dosificación.
Fórmula final (ejemplo para 100 g)
El desarrollo de la fórmula final sería el siguiente para elaborar 100 g de cemagel antiaxné:
- Clindamicina clorhidrato, 1 g
- Ivermectina, 0,5 g
- Sepigel 305, 3 g
- Ciclometicona pentámera, 8 g
- Phenonip XB, 0,6 g
- Agua purificada c.s.p, 100 g

Con estas cantidades se obtiene un cremagel antiacné estable, estable, homogéneo y no comedogénico idóneo en pieles acnéicas.
Mecanismo de acción de los activos
La clindamicina clorhidrato tiene acción antibiótica frente a las bacterias implicadas en la patogenia del acné, reduciendo la carga bacteriana y la producción de inflamación secundaria.
La ivermectina actúa contra el ácaro Demodex folliculorum y también posee actividad antiinflamatoria, complementando la acción antibacteriana y ayudando en lesiones inflamatorias resistentes.

Conclusión
El desarrollo de un cremagel antiacné eficaz requiere seleccionar una base gel compatible con silicona volátil (como Sepigel 305), incorporar ciclometicona pentámera para lograr un acabado mate y no comedogénico, añadir un conservante adecuado y seguir procedimientos correctos para disolver y dispersar los activos (clindamicina en agua, ivermectina en glicerina). Siguiendo estos pasos se obtiene una formulación magistral funcional y segura para el tratamiento tópico del acné.
Si quieres aprender a elaborar el gel Sepigel base y otras bases para formulación magistral y cosmética descarga mi ebook sobre elaboración de Excipientes y bases haciendo click aquí



