En este artículo veremos cómo incorporar correctamente el ácido azelaico en una emulsión. Este es un tema que genera muchas dudas y dificultades, ya que la incorporación incorrecta del ácido azelaico suele provocar la formación de grumos en las emulsiones, un problema común que afecta la calidad y estabilidad del producto final.
El reto de incorporar el ácido azelaico en emulsiones
Un colega farmacéutico me consultó recientemente cómo podía incorporar el ácido azelaico en una emulsión tipo lanette. Me explicó que reducía el ácido a polvo fino, añadía propilenglicol para formar una pasta homogénea y luego mezclaba esta pasta con la emulsión lanette, pero el resultado siempre era una emulsión con grumos. ¿Qué podemos hacer para evitar esto?
La clave: disolver el ácido azelaico en agua caliente
La solución está en disolver el ácido azelaico en agua prácticamente hirviendo, a una temperatura entre 90 y 100 °C. Esta es la única forma de incorporar el ácido azelaico de manera adecuada y estable en la emulsión. La cantidad de agua necesaria debe ser similar la porcentaje de ácido azelaico que deseamos incorporar.
Por ejemplo, si trabajamos con una concentración del 15 % de ácido azelaico, necesitaremos aproximadamente un 15 % de agua para disolverlo.
¿Qué tipo de emulsión soporta el ácido azelaico?
El ácido azelaico se mantiene estable en emulsiones iónicas tipo O/W (aceite en agua). Las bases más recomendadas para esta formulación son la crema base lanette y la crema base de Beeler, ambas emulsiones iónicas son compatibles y estables frente al ácido azelaico.
Ejemplo práctico: formulación del 15 % de ácido azelaico en crema base lanette
Veamos un ejemplo concreto de formulación que podemos encontrar en la oficina de farmacia, donde un paciente requiere ácido azelaico al 15 % en una emulsión tipo O/W.
Prescripción:
- Ácido azelaico 15 g
- Agua purificada 15 g
- Crema base lanette csp, 100 g
Procedimiento para la elaboración de emulsión con ácido azelaico
Para preparar esta emulsión correctamente, seguimos estos pasos:
- Situar los 15 g de agua purificada en un vaso de precipitados.
- Calentar el agua en baño María hasta alcanzar una temperatura de entre 90 y 100 °C.
- Añadir el ácido azelaico al agua caliente y agitar constantemente hasta su completa disolución, manteniendo la mezcla en el baño María.
- Retirar el vaso de precipitados del baño y añadir la solución de ácido azelaico sobre la crema base lanette que tenemos preparada, mezclando rápidamente para evitar que se formen cristales por el descenso de temperatura.
- Agitar hasta conseguir una emulsión homogénea, de consistencia media y libre de grumos.
Resultado final y recomendaciones
Siguiendo este procedimiento obtendremos una emulsión estable, libre de grumos, con una textura adecuada y que mantiene las propiedades del ácido azelaico.
Es fundamental la rapidez en la incorporación de la solución de ácido azelaico caliente para evitar la cristalización y asegurar una dispersión homogénea en la base emulsiva.
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Conclusión
Incorporar ácido azelaico en emulsiones O/W no tiene por qué ser un proceso complicado ni frustrante. La clave está en entender que el ácido azelaico debe disolverse en agua casi hirviendo antes de ser añadido a la crema base adecuada, como la lanette o la de biller.
Con esta técnica, evitamos la formación de grumos y conseguimos una emulsión estable y homogénea, ideal para su uso dermatológico y cosmético.